Los signos

 


Dentro del libro "Signo" del semiólogo Umberto Eco encontramos un relato a modo de introducción donde se narra y describe lo que le sucede a un señor llamado Sigma, el cual enfrenta situaciones de lo más cotidianas pero con apuntalamientos permanentes del autor referidos a los signos en juego en todas las actividades llevadas a cabo en el relato, no sólo la de sus interacciones con otros - es decir, la necesidad un signo para comunicarme - sino también dando cuenta de los procesos mentales del señor Sigma. 

Eco nos muestra cómo en una situación cotidiana se pueden observar claramente una gran cantidad de signos a los que estamos de hecho atentos para poder llevar adelante una simple consulta con un médico. El autor deja al descubierto que esos signos no sólo posibilitan mi comunicación con otros, me permiten orientarme según coordenadas históricas y culturalmente constituidas - que por otra parte anteceden y exceden a Sigma, es decir al individuo -  sino también cómo con esos signos nombro una realidad, en este caso un padecimiento. ¿Cómo haría para describir un dolor o cualquier padecimiento sin palabras? ¿Cómo haría para nombrar circunstancias de mi vida cotidiana sin palabras? y de esto se sigue, ¿Cómo pensar sin palabras?
El relato es maravilloso por la simpleza con la que el autor trabaja, casi de un modo casual, teorías de la comunicación y la cultura - incluso de todas las ciencias sociales en sentido amplio - en actos específicos, concretos, cotidianos y que en una palabra: los pone en evidencia. Eco, como todo semiólogo que se precie de tal, desnaturaliza los signos y deja ver cómo el mundo de Sigma - que es el mundo de todos nosotros - está histórica y culturalmente signado. 



Es seleccionado en algunos libros de textos de la materia Comunicación, Cultura y Sociedad -  en fragmentos seleccionados - para 5to año del educación secundaria. Se encuentra muy fácil en internet


"Estos signos no son fenómenos naturales; los fenómenos naturales no dicen nada por si mismos. Los fenómenos naturales 'hablan' a Sigma, en la medida en que toda una tradición campesina le ha enseñado a leerlos. Así pues, Sigma vive en un mundo de signos, no porque viva en la naturaleza, sino porque, incluso cuando está sólo, vive en sociedad" 

Los signos

  Dentro del libro "Signo" del semiólogo Umberto Eco encontramos un relato a modo de introducción donde se narra y describe lo que...